Summer reads: brilliant takes on Nuyoricans, random murder and narco-literatura

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Down the Rabbit Hole, , , , , , , , , , , ,

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by Claudio Iván Remeseira, @HispanicNewYork 

12:48 pm on 08/25/2013

Puerto Rican poet, novelist, and essayist Giannina Braschi is a true force of nature. Born in 1953 into an affluent San Juan family, by the age of 14 she was the youngest female tennis champion in Puerto Rico’s history. Before turning 18 she had left home to study literature in Madrid, Rome, London, and Paris. After four years in Europe, she established herself in New York, where she later earned a PhD in Spanish literature from the State University of New York, Stony Brook. An expert in Cervantes, Garcilaso, Lorca, Machado, Vallejo, and Bécquer, she taught for many years at Rutgers, Colgate, and other prestigious universities.

A writer in three languages –Spanish, English, and Spanglish—her own literary work has been considered cutting-edge and revolutionary by the critics, as well as recognized with several awards by the National Endowment for the Arts, New York Foundation for the Arts, PEN American Center, Ford Foundation, and the Instituto de Cultura Puertorriqueña, among other organizations.

In 1988 she turned out “El Imperio de los Sueños,” widely regarded as a classic of Latin American Postmodernism, which at times, in the words of one critic, sounded uncannily like a female, tropical version of Samuel Beckett. Braschi’s production blends fiction, drama, essays, poetry, philosophy, and performance art. In 1998 she published “Yo-Yo Boing!” a novel written in Spanglish that dramatized the linguistic clash between “Anglos” and Latinos in New York City. Both “Yo-Yo Boing!” and “Empire of Dreams” have been masterfully translated into English by Tess O’Dwyer.

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Braschi’s latest book is also the first one that she wrote entirely in English, “United States of Banana.”  In a post-9/11 world, she explores the cultural experience of Latinos in the U.S. and the three political alternatives for Puerto Rico: nation, colony, and statehood—or in the author’s words, Wishy, Wishy-Washy, and Washy.

“Revolutionary in subject and form, UNITED STATES OF BANANA [sic] is a beautifully written declaration of personal independence,” declared The Evergreen Review. On September 26, Braschi is scheduled to appear on September 26 at the American Voces series organized by The John Hopkins University, Baltimore, where she will discuss her work with the audience.

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Javier Marías’s 12th novel, “The Infatuations,” translated into English by Margaret Jull Costa, is a mesmerizing, disturbing novel. At the center of the story, there is an apparently random murder.  All we know about this murder we know from the perspective of a woman of a rather uncontrolled imagination. This woman, Maria, is also the one who tells the story.

This is the first time that the award-winning Marías, born in Madrid in 1951 and considered one of the greatest Spanish-language novelists alive, employs a female narrator. As the storyline progresses, the murder mystery turns into a metaphysical inquiry into love and death, guilt and obsession, chance and coincidence—in sum, on the elusive nature of truth and of our ability to find it.

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On the surface, “Down the Rabbit Hole,” Juan Pablo Villalobos’s miniature novel, is just another example of “narco-literatura,” the genre inspired by the Mexican drug wars. More deeply, it is a brilliant experiment on perspective and the account of a delirious journey to grant a child’s wish.

Short-listed for the Guardian First Book Award, “Down the Rabbit Hole” is the promising debut of a post-boom generation writer (Villalobos was born in Guadalajara, Mexico, in 1973).

ClaudioRemeseiraClaudio Iván Remeseira is a New York-based award-winning journalist, writer, and critic. Translator of the Spanish-language on-line section of The Nation and editor of Hispanic New York, an online portal and blog on current events and culture. Editor of Hispanic New York: A Sourcebook (Columbia University Press, 2010), an anthology of essays on the city’s Latino, Latin American & Iberian cultural heritage, and winner of the Latino International Book Award in the category of Best Reference Book in English (2011).

el imperativo poético

Francisco José Ramos

Conviene distinguir entre literatura y una obra de arte literaria. Literatura es todo aquello que nace de la inscripción de la letra y se vuelve escritura. La obra de arte literaria es la composición poética y musical de las palabras en virtud de lo cual la escritura logra dar a luz a una voz singular e irrepetible del pensamiento. Una voz que es, a su vez, cuantas voces sean necesarias para decir lo que tiene que ser dicho. Aquí no hay opciones sino una única alternativa: la necesidad visceral de crear y el deseo de obedecer lo que Paul Valèry llamó, refiriéndose a su maestro Mallarmé, el imperativo poético.

He ahí el vigor y el nutriente de una cabal experiencia literaria. Se trata de algo francamente raro, extraño y poco habitual. Tan raro, extraño y poco habitual como lo es este último libro de Giannina Braschi. Raro pero íntimo, extraño pero entrañable, poco habitual pero de una extraordinaria lealtad para el más exigente legado cultural de la inteligencia humana. De aquí todo lo demás en su más paradójico sentido: el amor a su tierra, pero también la devoción al desarraigo que le permite llegar a ser de cualquier otra tierra o, incluso, extraterrestre; el desprecio por toda forma de opresión, pero también el amor incondicional a la vida, el placer de cantar, como Dulcinea, a la abundancia de vivir. El anhelo de poseerlo todo, de apertrecharse con todo, de abrazarse con todo, pero también la entrega, la danza inigualable de la generosidad y la desposesión: “Yo los invito a que bailen por mí, a que se rían de mí, a que me digan que sí. Soy tu bailarín, tu doncella, tu bastidor. Soy el acto y la palabra. No tengo nada.” (El imperio de los sueños, 1988 ).

Por encima de todo, está el amor a las palabras y, por lo tanto, al silencio infinito que las habita. Conozco la laboriosa entrega de Giannina a su experiencia artística, vital y literaria de desde hace más de cuatro décadas. La he seguido, he colaborado con ella, he crecido con ella, me he transformado con ella. Me siento como padre, pero también como un hijo. Pero aquí da igual ser padre o madre, hija o hijo, hombre o mujer. No es asunto de género ni de filiación. Es la hermosa, dura y dolorosa aventura de devenir o llegar a ser todo lo que nuestra íntima potencia de obrar nos permita realizar. Lo singular, que no se reduce a lo “individual”, nace precisamente de ahí; pero también lo común, lo que es de todos, pero que a nadie pertenece: el aire, el agua, la tierra y el fuego.

Son necesarias muchas vidas, aun en esta única vida; y un enorme esfuerzo, una persistente dedicación, para realmente dar, ofrecer, entregar una obra que sea, no sólo una obra de arte, sino también una conversión espiritual de nuestra sensibilidad. Cuando esto se da, los muertos recuperan su juventud (Sono giovannei i morti nelle vivace ricordo… – Cesare Pavese), y los vivos deciden, por fin, no perder el tiempo con pendejadas. Desde El imperio de los sueños, pasando por Yo-Yo Boing! hasta llegar a United States of Banana, puede un lector o lectora, por más despistado que esté, constatar tanto la dimensión política de esta obra – porque se trata de una única obra única, y valga la redundancia – y, con ella, lo lúdico de su carácter de transgénero. ¿De qué se trata esto? ¿Es una novela, es teatro, es un ensayo, un tratado, una colección de cuentos o relatos, una autobiografía ficticia? «You have to label everything. You have to identify yourself in order to be classified according to race, sex, religion, literary gender and political background. And why is that so? It is so because we live in a thoughtless society. Well, I must say that United States of Banana is a peaceful, and powerful, declaration of war against thoughtlessness and any sort of labelization.» Nos podríamos imaginar una voz semejante para afirmar en consecuencia lo siguiente: se trata, ante todo, de un insólito experimento con el lenguaje que pone en evidencia la naturaleza política de una genuina lengua poética; donde político significa el desafío a la capacidad de convivencia, incluyendo la relación de cada cual consigo mismo y, por ende, con el otro. El acontecimiento del 9/11 – así con siglas se dicen ahora las cosas, como para no recordarlas del todo – es tan sólo el pretexto, es decir, lo que sirve de proyecto – y proyectil – al texto. El asunto medular es la muerte de la democracia o, mejor, su asesinato por parte de la nación que está supuesta a servir de modelo para la implantación de los “valores democráticos” y los “derechos humanos” (“Democracy is obsolete. Is an empty formula…” p. 56, United States of Banana, Amazon Crossing, 2011). Muerta o asesinada por su propia podredumbre: “I have nothing against the smell of rot but something against what hides the smell of something rotten in the United States of America.” (p. 24, ibid.)

Hay en esta obra una rebelión contra el lenguaje que se nos quiere imponer en nombre de la libertad para hacernos a todas y a todos esclavos de nuestra propia mansedumbre. Por eso se escribe en inglés. Pero el inglés en que se escribe no es el de la lengua inglesa. Tampoco es el spanglish, pues esto implicaría el uso confuso e incierto del inglés y del español. Se trata del inglés de la lengua inventada por quien escribe para poder expresar su independencia, su emancipación; la emancipación que su pueblo no ha querido conquistar, porque se le ha visto sofocado en su deseo de independencia. De ahí el miedo de los puertorriqueños a tener que confrontar sus propias fuerzas, el goce de recrearse en su perpetua minoría de edad y la triste violencia contra sí mismo como manera de lidiar con la impotencia. Desde esa posición política, pero también ontológica – la de “la única, verdadera e irrenunciable independencia”, como alguien dijera alguna vez –, todos los recursos son válidos, siempre que se mantengan fieles a su cometido: crear un mundo poético capaz de convocar a las voces más nobles de la gran tradición del pensamiento Occidental: Homero, Sófocles, Platón, Dante, Calderón, Quevedo, Shakespeare, Cervantes, Nietzsche, Darío, Elliot, Artaud… . En ese contexto aparecen Giannina, Segismundo, Hamlet y Zaratustra. No se trata sólo de personajes sino también de las diversas voces por las que se articula una única voz propia y singular, o a la manera en que un corifeo contemporáneo se hace eco de un coro multitudinario.  

De esta manera, una puertorriqueña nacida en San Juan y radicada, como tantos de los suyos, en la ciudad de Nueva York, en las entrañas del monstruo, con nombre y apellido italiano y corso, decide dar este regalo al mundo, como en su momento hizo lo propio Julia de Burgos. Llevada de la mano de Nilita Vientós Gastón, con la memoria de sus ancestros, y junto a su incansable colaboradora y traductora Tess O’Dwyer, Giannina simplemente escribe. Y le ofrece este hermoso y vivo regalo al mundo. En hora buena, Giannina Braschi Firpi.

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Francisco Jose Ramos y Giannina Braschi, Universidad de Puerto Rico, Rio Piedras.

 

Entrevista: Giannina Braschi

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El Yo-Yo en los Estados Unidos de Banana
BEATRIZ E. RAMÍREZ BETANCES
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Giannina Braschi estuvo en Puerto Rico hace varias semanas para presentar su nueva obra United States of Banana. Aproveché la ocasión para entrevistarla, ya que hacía mucho tiempo que deseaba hacerlo. Braschi es una de las escritoras puertorriqueñas más exitosas a nivel internacional y sus escritos son de carácter experimental. En esta entrevista dialogamos sobre varios aspectos de su obra y su perspectiva como emigrante puertorriqueña.

BERB: Siempre te he querido preguntar sobre tu primera novela en SpanglishYo-Yo Boing!”, que es publicada en el 1998 un años después que Rosario Ferré publicara en inglés y en Puerto Rico eso fue un escándalo cuando ocurrió, sobre todo por su editorial en el New York Times. En tu caso, y tal vez mi percepción está equivocada, no ha sido tan escandaloso, ¿no?

GB: Radical, sí.  Escandaloso, no.  Rosario me preguntó lo mismo: “Giannina, por qué no te atacaron a ti y me atacaron a mi?”

BERB: Y ¿por qué crees que no?

GB: Yo vivo en Estados Unidos y para mí es casi una necesidad ir de una lengua a la otra. Si a lo mejor estuviera en Puerto Rico no lo hubiera hecho,¿entiendes? No es una cuestión de hacerlo por el mercado.  Es sobre el proceso del emigrante a través de las lenguas. 

BERB: Pero el Spanglish es muy puertorriqueño.

GB: In spite of my family and in spite of my country, I’m writing the process of the Puerto Rican mind—taking it out of context—as a native and a foreigner—expressing it through Spanish, Spanglish, and English—Independencia, Estado Libre Asociado, and Estadidad—from the position of a nation, a colony, and a state—Wishy, Wishy-Washy, and Washy—not as one political party that is parted into piddley parts and partied out.

Yo escribo en distintos géneros literarios también.  El imperio de los Sueños es poesía y ficción. Yo-Yo Boing! es una novela pero también es drama. United States of Banana es ensayo, cuento, drama, y filosofía. 

BERB: Desde el primer libro de poesía Asalto al tiempo hay experimentación con el género.

GB: Sí, siempre estoy experimentando. Y así seguiré, porque me gusta. Me gusta retarme. No voy a escribir novelas latinoamericanas a la manera de García Márquez. No me atrae.

BERB: Además de la mezcla de géneros y la mezcla del código, lo otro es que mezclas voces dentro de tu obra ¿por qué?

GB: Porque a mí me interesa coger las voces, las conciencias de los pueblos, de las multitudes.  Cuando tú escuchas mis voces son voces que no tienen identidad, que salen de las esquinas de Nueva York, no son nombres concretos, son voces anónimas del pueblo, que salen y dicen su angustia.


BERB: Pero también hay un personaje siempre presente, una voz femenina fuerte.

GB: Lo que adoro de Rembrandt es que siempre se autoretrata a través de su vida.  Desde su infancia hasta su vejez.  Y los más bellos autoretratos son de su vejez. Por eso está mi personaje Giannina desde El imperio de los sueños hasta United States of Banana. Pero hay muchos personajes que son como los coros griegos. Expresan las voces de las mayorías como las protestas en Zucotti Park donde las mayorías están empezando a decir lo que sienten y lo que piensan.

BERB: Sí, como los letreros de protesta de Occupy Wall Street, que la gente escribía mensajes que a veces eran personales y a veces generales.

GB: Exacto.

BERB: Sí, es cuestión del signo. Esa es otra cosa que trabajas en tu escritura, el signo. Y me llama la atención que no hablas siquiera de la palabra, empiezas desde la letra. ¿Por qué?

GB: Exacto, es la grafía. También es que me detengo en las letras, busco significado en las palabras. Yo estudiaba con mi abuela y ella de cada oración sacaba una pregunta. Me hacía cuestionar lo que leía.

BERB: Y tu primera obra la publicaron en Barcelona en el 80. Esa no se consigue ya.

GB: Asalto al tiempo está incluido en El imperio de los sueños.  El otro día hablé con mi primer editor Víctor Pozanco en Barcelona, y él está publicando sus memorias y me incluye a mí como uno de sus descubrimientos. Me dice, “he tenido una suerte de conseguir gente como tú, que los publiqué sin saber nada”.

Y yo le dije “sabías algo” porque otro de sus descubrimientos fue Cristina Peri Rossi.  El gusto es un principio de organización—who belongs together and how do we recognize each other.

BERB: Tú leíste en el Nuyorican Poets Cafe.

GB:  Sí, me identifico con los Nuyoricans, con los desarraigados, con los que no tienen raíces y las buscan. No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad, ni porvenir, y ser feliz es mi color de identidad.

BERB: ¿Por qué?

GB: No quiero ser una raíz enterrada en la tierra.  Prefiero ser un perro que camina y tiene una voz a ser una raíz enterrada. Gertrude Stein decía que arrancas las raíces y resulta que no son tan grandes como pensabas. Prefiero ser un perro realengo, mover mi cola y cantar a la luna y orinar en las raíces y darles alimento, pero no quiero estar enterrada.

Sin embargo este último libro es bien puertorriqueño. De repente me pregunté, ¿cuál es el problema del puertorriqueño a un nivel colectivo?

BERB: Hay gente que dice que ya no es necesario discutir la identidad..

GB: Estoy de acuerdo que la identidad no es importante.  That is why I part and depart from a principle of inequality in United States of Banana.  Siempre he estado no identificándome con las cosas.  No busco  la igualdad con las cosas, sino la desigualdad. Pero cuando te preguntan constantemente de dónde eres y tú constantemente contestas: de Puerto Rico, soy puertorriqueña. No matter how many years you have been out, 25 years, 30 years, you return to your roots, and you always say, soy puertorriqueña. It is not a matter of identidad. It is a matter of origin. Nunca me he identificado con la identidad, sino con el origen. 


Originalidad quiere decir volver al origen. Originalidad nace siempre del origen y Puerto Rico es una nación que no ha tenido nacimiento. La identidad no es mi problema.  Siempre he estado identificada conmigo misma.  No creo que los puertorriqueños tengan ningún problema con la identidad. Los puertorriqueños saben quiénes son a todos los niveles. Es un problema de origen.BERB: En tu obra hay una combinación de una experimentación lingüística junto a la corporeidad, a la escatología. Ese comienzo de “Yo-Yo Boing!” de esa mujer buscándose los orificios, sus excreciones y luego a hablar de lo que hace a un buen poeta ser poeta, lo que es bueno vs. lo que es grande. ¿Cómo hilas esas dos cosas que podrían parecer discordantes pero que en tu escritura no lo son?

GB: Bueno, el principio es un Close-Up del personaje.  Empiezo por la piel, por el cuerpo y luego voy entrando en la psique. Yo-Yo Boing! es una búsqueda de la psique y es una guerra constante cultural con un americano  que se ofende por cosas que no me ofenden a mí—como señalar con mi dedo.  Y ahí había una carga cultural que no es la mía así que voy a afirmar mi carga cultural, contestándole.

Los puertorriqueños son maestros en entender, to understand, stand under the stand.  Estamos debajo, trying to understand this power structure that is on top of us.  My new book is about changing perspective from the point of view of the colonizer to the point of view of the colonized.

BERB: Ésa es la condición, uno entiende más al otro que lo que entienden a uno. 

 GB: Sí. En United States of Banana también hay una pelea entre dos yo.  El anglosajón y el latino.  “Si Segismundo siente pesar, Hamlet se inquieta” es el epígrafe que tomo de Darío. Estoy siempre en conversación con Darío y con Neruda y Vallejo.  Pero también con Shakespeare y Eliot.  Y por eso caso a Gertrudis, madre de Hamlet, con Basilio, papá de Segismundo. Y en el sótano de Lady Liberty vive Segismundo, puertorriqueño, en un calabozo, encerrado por el pecado de haber nacido.”

Links:

http://www.ny1noticias.com/content/principales/pura_politica/149439/giannina-braschi-habla-de-su-novela–united-states-of-banana-

 http://www.youtube.com/watch?v=p5UdS8DI-ks&feature=related

 http://www.revistacruce.com/letras/el-yo-yo-en-los-estados-unidos-de-banana.html

Puerto Rican Day Parade, Inspiration for Poetry

New Yorker Giannina Braschi finds inspiration in the Puerto Rican Day Parade on 5th Avenue, one of the largest parades in New York City with nearly 3 million spectators annually. The parade is the subject of Braschi’s classic poetry collection “El imperio de los sueños”, which was recently re-released by AmazonCrossing for World Literature in Translation in Spanish and English editions, in paperback and Kindle.

In this postmodern trilogy of the late 1980s, shepherds from the countryside invade, conquer, and colonize New York City on the Puerto Rican Day Parade, ringing the bells of St. Patrick’s Cathedral and overtaking the top floor of the Empire State Building where they sing and dance. This comic bucolic revolution evokes the longstanding Spanish tradition of pastoral poetry while conjuring the modern day images of New York City with all its energy and euphoria on the day of the parade.

In Braschi’s latest book, “United States of Banana”, that same revolutionary energy explodes in the resorts of San Juan, Puerto Rico–the author’s hometown–and runs south throughout Latin America and the Caribbean.

Braschi first published “El imperio de los sueños” in Spanish in 1988, the tour de force novel “Yo-Yo Boing!” in Spanglish in the 1998, and the dramatic new work of fiction “United States of Banana” in English in 2011. With these three books in three languages, the poet explores the linguistic and cultural journey of 50 million Hispanic-Americans living in the United States and debates the three political options of Puerto Rico—nation, colony, or state—as wishy, wishy-washy, or washy.

The Puerto Rican Day Parade celebrates the cultural heritage of 4 million Puerto Rican islanders and millions more on the mainland. In “United States of Banana”, Braschi discusses what it means to be a Puerto Rican writer: “Soy boricua. In spite of my family and in spite of my country, I’m writing the process of the Puerto Rican mind—taking it out of context—as a native and a foreigner—expressing it through Spanish, Spanglish, and English—Independencia, Estado Libre Asociado, and Estadidad—from the position of a nation, a colony, and a state—Wishy, Wishy-Washy, and Washy—not as one political party that is parted into piddley parts and partied out…”

Giannina Braschi’s titles are available from AmazonCrossing which makes award-winning and bestselling foreign languages authors accessible to English language readers for the first time. President of the Nobel committee for literature, Per Wästberg stated, “I have seen how recent laureates–Elfriede Jelinek…Le Clézio, Herta Müller–were virtually unknown and unprinted in England and the U.S. and only after the Nobel Prize were they able to find readers in English… AmazonCrossing deserves praise. Such translation and distribution of good literature…can only stimulate our cultures and inspire writers to widen their horizons.” AmazoncCrossing assesses awards, reviews, customer sales data, and other information from amazon sites around the world to identify, then acquire the rights, commission translations, and introduce compelling voices to the English-speaking market through multiple channels and formats, such as the amazon books store, amazon kindle store, and other national and independent booksellers. Giannina Braschi is the first Puerto Rican author to be launched globally by Amazon.

A poem from “Pastoral; or the Inquisition of Memories” in “Empire of Dreams”

Translation by Tess O’Dwyer

On the top floor of the Empire State a shepherd has stood up to sing and dance. What a wonderful thing. That New York City has been invaded by so many shepherds. That work has stopped and there is only singing and dancing. And that the newspapers—the New York Times, in headlines, and the Daily News—call out: New York. New York. New York. Listen to it. Hear it on the radio. And on television. Listen to the loudspeakers. Listen to it. The buffoons have died. And the little lead soldier. Shepherds have invaded New York. They have conquered New York. They have colonized New York. The special of the day in New York’s most expensive restaurant is golden acorn. It’s an egg. It’s an apple. It’s a bird. Fish. Melody. Poetry. And epigram. Now there is only song. Now there is only dance. Now we do whatever we please. Whatever we please. Whatever we damn well please.

HISPANIC NEW YORK: http://hispanicnewyorkproject.blogspot.com/2012/06/puerto-rican-day-parade-prose-poem-by.html?spref=tw

La pastoral; o la inquisición de los recuerdos

Yo hago la afirmación. Yo hago la exclamación. Yo soy la inquisición de los recuerdos. Y me aburren los puntos y las comas. Me aburre la duda. Y sobre todo la memoria. Me aburren los recuerdos y he llegado a la cima del mundo para quemarlos. En este libro están mis recuerdos. Escúchenme damas y caballeros. Éste es el funeral de los recuerdos. Éste es su cementerio. Y éstas son sus honras fúnebres. No los adoro ni les tengo ningún respeto. No le pertenecen a nadie. No le pertenecen a la tumba. Y ni siquiera le pertenecen al recuerdo. Ya todos han visto las quimeras rojas y las quimeras negras. Han visto las borracheras y los banquetes. Y después ha llegado la resaca del recuerdo y ha arrasado con la vida. La muerte se llama recuerdo. Y el tiempo también. Y también los malditos recogedores de basura. Me refiero a los pastores del recuerdo. Y los recuerdos son sombra. Y los recuerdos son muerte. Yo no soy un recuerdo. Yo no soy un arsenal de epítetos ni de metáforas. Yo soy la estrella y la estrella alumbra. Soy afirmación. Y no quiero conceptos. No quiero abstracciones. No, No, No, y No. No soy punto y coma. Quiero punto y aparte. Quiero acabarlo todo de una vez. Sin arrepentimientos. Sin recuerdos.

 

Escúchenme damas y caballeros. Escuchen el sermón de los recuerdos y de las lamentaciones. Escuchen el infierno. Por qué no hice lo que debí haber hecho. Estoy arrepentido. He pecado. Tengo recuerdos. Y tormentos. Me estoy quemando en el fuego de los recuerdos. Por qué no me habré quedado quieto. Por qué habré hecho aquello. Yo me arrepiento mil veces. Por qué te traicioné y por qué te recuerdo. Ay, y cuánto dolor y cuánta pena. Ay, y te dejé plantado en la calle. Escúchen a los recuerdos. Escúchenlos de nuevo. Por qué te tracioné. Por qué te fuiste y me olvidaste. Y me lamento y te recuerdo. Escuchen la telenovela de las seis y escuchen al recuerdo. Ay, y ahora qué me queda. Me quedan los apartes y los monólogos y los recuerdos. Me quedan las sombras. Me quedan las memorias. Yo no quiero monólogos ni lamentos ni apartes. Yo soy un pájaro que canta. Yo soy un niño. Yo soy el ruiseñor. Qué saben el invierno o el otoño o la primavera o el verano del recuerdo. No saben nada del recuerdo. Saben que pasan y que vuelven. Saben que son estaciones. Saben que son el tiempo. Y saben afirmarse. Y saben imponerse. Y saben sostenerse. Qué sabe el otoño del verano. Qué lamentaciones tienen las estaciones. Ninguna odia. Ninguna ama. Y pasan. 

(El imperio de los sueños)

Pastoral; or the Inquisition of Memories

I make the affirmation. I make the exclamation. I am the inquisition of memories. And I am bored by semicolons. I am bored by doubt. And above all, by memory. I am bored by memories and have reached the top of the world to burn them. My memories are in this book. Listen to me, ladies and gentlemen. This is the funeral of memories. This is their cemetery. This is their service. I don’t worship them or respect them in any way. They belong to no one. They don’t belong to the grave. They don’t even belong to memory. You’ve all seen the red chimeras and the black chimeras. And you’ve seen the drunkenness and the banquets. And then the remains of memories came and cleared away life. Death is called memory. And so is time. And so are the damned garbage collectors. I mean the shepherds of memory. And memories are shadows. And memories are death. I am not a memory. I am not an arsenal of epithets or metaphors. I am the star, and the star shines. I am affirmation. And I do not want concepts. I do not want abstractions. No, no, no, and no. I am not a semicolon. I want a period and a paragraph. I want to end it all, once and for all. Without any regrets. Without memory.

Listen to me, ladies and gentlemen. Listen to the sermon of memories and sorrows. Listen to hell. Why didn’t I do what I should have done. I repent. I have sinned. I have memories. And torments. I am burning in the flames of memories. Why didn’t I keep quiet? Why did I do that? I repent a thousand times. Why did I betray you, and why do I remember you? Oh woe, woe’s me! Oh, and I left you standing in the street. Listen to memories. Listen to them again. Why did I betray you? Why did you leave and forget me? And I grieve and remember you. And the worst were my tears. And the worst was remembering you. Listen to the soap opera and listen to memory. Oh! Now what’s left for me! Just monologues, soliloquies, and memories. I’m left with shadows. I’m left with memories. I don’t want monologues or sorrows or soliloquies. I am a singing bird. I am a child. I am the nightingale. What does winter or autumn or spring or summer know of memory? They know nothing of memory. They know that seasons pass and return. They know that they are seasons. That they are time. And they know how to affirm themselves. And they know how to impose themselves. And they know how to maintain themselves. What does autumn know of summer? What sorrows do seasons have? None hate. None love. They just pass.

(Empire of Dreams)