‘La libertad no es una opción, es un derecho’

 

24 de septiembre de 2012

‘La libertad no es una opción, es un derecho’

La autora puertorriqueña aboga por que la Isla tenga “libertad y voz independiente”

Giannina Braschi es la autora de la novela “United States of Banana”, publicada recientemente. (Suministrada)

Por José A. Delgado / jdelgado@elnuevodia.com

WASHINGTON – La escritora puertorriqueña Giannina Braschi promocionó en Washington este fin de semana su más reciente publicación, la novela “United States of Banana”, que representa, entre otras cosas, un llamamiento a favor de que Puerto Rico tenga “libertad y voz independiente”.

“La libertad no es una opción, es un derecho constitucional”, indicó Braschi, en una entrevista, antes de participar ayer en el Festival del Libro en el parque central estadounidense. Braschi fue una de las escritoras y los escritores invitados al reconocido festival, auspiciado por la Biblioteca del Congreso. “United States of Banana”, publicado en 2011, incluye una primera parte en que la autora puertorriqueña, radicada en Nueva York, narra por medio de la ficción algunas de las experiencias y consecuencias de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center, en Nueva York.

El título de la obra surge de la segunda parte, en la que a través de personajes como la Estatua de la Libertad, Segismundo (prisionero durante un siglo por su padre, el rey de “United States of Banana”), Hamlet, Zarathrustra y Giannina, se pasa juicio sobre la situación colonial de Puerto Rico y las consecuencias de que Estados Unidos anexe plenamente a la Isla.

“Quiero la secesión de Puerto Rico de ‘United States of Banana’”, dice Giannina, el personaje de la novela, su primera publicación plenamente en inglés. No es la primera vez que Braschi, quien hasta hace poco fue profesora en Colgate University (Nueva York), explora el tema de las relaciones políticas entre Puerto Rico y Estados Unidos. Lo ha hecho, por ejemplo, en su novela bilingüe “Yo-Yo Boing”. Braschi indicó que ya explora ideas para una próxima publicación, pero prefiere no hablar de ellas en esta etapa: “Soy supersticiosa”.

Sólo adelanta que el debate sobre la situación colonial de Puerto Rico estará presente.

“Estoy a favor de Estados Unidos, pero quiero a Puerto Rico antes que cualquier país en el mundo. Quiero más a mi gente. Soy americana del Norte y del Sur”, sostuvo.

Braschi está consciente de que el Gobierno de Puerto Rico impulsa un referéndum local sobre el status político de la Isla y de que sectores de la diáspora reclamaron participación.

“Los que vivimos acá no podemos participar en el referéndum de allá, pero los que votan por el Gobernador en Puerto Rico no pueden votar aquí por el presidente de Estados Unidos. Siempre hay algo que nos niegan – dijo – porque somos colonia”.

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Entrevista: Giannina Braschi

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El Yo-Yo en los Estados Unidos de Banana
BEATRIZ E. RAMÍREZ BETANCES
CRUCE
 

Giannina Braschi estuvo en Puerto Rico hace varias semanas para presentar su nueva obra United States of Banana. Aproveché la ocasión para entrevistarla, ya que hacía mucho tiempo que deseaba hacerlo. Braschi es una de las escritoras puertorriqueñas más exitosas a nivel internacional y sus escritos son de carácter experimental. En esta entrevista dialogamos sobre varios aspectos de su obra y su perspectiva como emigrante puertorriqueña.

BERB: Siempre te he querido preguntar sobre tu primera novela en SpanglishYo-Yo Boing!”, que es publicada en el 1998 un años después que Rosario Ferré publicara en inglés y en Puerto Rico eso fue un escándalo cuando ocurrió, sobre todo por su editorial en el New York Times. En tu caso, y tal vez mi percepción está equivocada, no ha sido tan escandaloso, ¿no?

GB: Radical, sí.  Escandaloso, no.  Rosario me preguntó lo mismo: “Giannina, por qué no te atacaron a ti y me atacaron a mi?”

BERB: Y ¿por qué crees que no?

GB: Yo vivo en Estados Unidos y para mí es casi una necesidad ir de una lengua a la otra. Si a lo mejor estuviera en Puerto Rico no lo hubiera hecho,¿entiendes? No es una cuestión de hacerlo por el mercado.  Es sobre el proceso del emigrante a través de las lenguas. 

BERB: Pero el Spanglish es muy puertorriqueño.

GB: In spite of my family and in spite of my country, I’m writing the process of the Puerto Rican mind—taking it out of context—as a native and a foreigner—expressing it through Spanish, Spanglish, and English—Independencia, Estado Libre Asociado, and Estadidad—from the position of a nation, a colony, and a state—Wishy, Wishy-Washy, and Washy—not as one political party that is parted into piddley parts and partied out.

Yo escribo en distintos géneros literarios también.  El imperio de los Sueños es poesía y ficción. Yo-Yo Boing! es una novela pero también es drama. United States of Banana es ensayo, cuento, drama, y filosofía. 

BERB: Desde el primer libro de poesía Asalto al tiempo hay experimentación con el género.

GB: Sí, siempre estoy experimentando. Y así seguiré, porque me gusta. Me gusta retarme. No voy a escribir novelas latinoamericanas a la manera de García Márquez. No me atrae.

BERB: Además de la mezcla de géneros y la mezcla del código, lo otro es que mezclas voces dentro de tu obra ¿por qué?

GB: Porque a mí me interesa coger las voces, las conciencias de los pueblos, de las multitudes.  Cuando tú escuchas mis voces son voces que no tienen identidad, que salen de las esquinas de Nueva York, no son nombres concretos, son voces anónimas del pueblo, que salen y dicen su angustia.


BERB: Pero también hay un personaje siempre presente, una voz femenina fuerte.

GB: Lo que adoro de Rembrandt es que siempre se autoretrata a través de su vida.  Desde su infancia hasta su vejez.  Y los más bellos autoretratos son de su vejez. Por eso está mi personaje Giannina desde El imperio de los sueños hasta United States of Banana. Pero hay muchos personajes que son como los coros griegos. Expresan las voces de las mayorías como las protestas en Zucotti Park donde las mayorías están empezando a decir lo que sienten y lo que piensan.

BERB: Sí, como los letreros de protesta de Occupy Wall Street, que la gente escribía mensajes que a veces eran personales y a veces generales.

GB: Exacto.

BERB: Sí, es cuestión del signo. Esa es otra cosa que trabajas en tu escritura, el signo. Y me llama la atención que no hablas siquiera de la palabra, empiezas desde la letra. ¿Por qué?

GB: Exacto, es la grafía. También es que me detengo en las letras, busco significado en las palabras. Yo estudiaba con mi abuela y ella de cada oración sacaba una pregunta. Me hacía cuestionar lo que leía.

BERB: Y tu primera obra la publicaron en Barcelona en el 80. Esa no se consigue ya.

GB: Asalto al tiempo está incluido en El imperio de los sueños.  El otro día hablé con mi primer editor Víctor Pozanco en Barcelona, y él está publicando sus memorias y me incluye a mí como uno de sus descubrimientos. Me dice, “he tenido una suerte de conseguir gente como tú, que los publiqué sin saber nada”.

Y yo le dije “sabías algo” porque otro de sus descubrimientos fue Cristina Peri Rossi.  El gusto es un principio de organización—who belongs together and how do we recognize each other.

BERB: Tú leíste en el Nuyorican Poets Cafe.

GB:  Sí, me identifico con los Nuyoricans, con los desarraigados, con los que no tienen raíces y las buscan. No soy de aquí, ni soy de allá, no tengo edad, ni porvenir, y ser feliz es mi color de identidad.

BERB: ¿Por qué?

GB: No quiero ser una raíz enterrada en la tierra.  Prefiero ser un perro que camina y tiene una voz a ser una raíz enterrada. Gertrude Stein decía que arrancas las raíces y resulta que no son tan grandes como pensabas. Prefiero ser un perro realengo, mover mi cola y cantar a la luna y orinar en las raíces y darles alimento, pero no quiero estar enterrada.

Sin embargo este último libro es bien puertorriqueño. De repente me pregunté, ¿cuál es el problema del puertorriqueño a un nivel colectivo?

BERB: Hay gente que dice que ya no es necesario discutir la identidad..

GB: Estoy de acuerdo que la identidad no es importante.  That is why I part and depart from a principle of inequality in United States of Banana.  Siempre he estado no identificándome con las cosas.  No busco  la igualdad con las cosas, sino la desigualdad. Pero cuando te preguntan constantemente de dónde eres y tú constantemente contestas: de Puerto Rico, soy puertorriqueña. No matter how many years you have been out, 25 years, 30 years, you return to your roots, and you always say, soy puertorriqueña. It is not a matter of identidad. It is a matter of origin. Nunca me he identificado con la identidad, sino con el origen. 


Originalidad quiere decir volver al origen. Originalidad nace siempre del origen y Puerto Rico es una nación que no ha tenido nacimiento. La identidad no es mi problema.  Siempre he estado identificada conmigo misma.  No creo que los puertorriqueños tengan ningún problema con la identidad. Los puertorriqueños saben quiénes son a todos los niveles. Es un problema de origen.BERB: En tu obra hay una combinación de una experimentación lingüística junto a la corporeidad, a la escatología. Ese comienzo de “Yo-Yo Boing!” de esa mujer buscándose los orificios, sus excreciones y luego a hablar de lo que hace a un buen poeta ser poeta, lo que es bueno vs. lo que es grande. ¿Cómo hilas esas dos cosas que podrían parecer discordantes pero que en tu escritura no lo son?

GB: Bueno, el principio es un Close-Up del personaje.  Empiezo por la piel, por el cuerpo y luego voy entrando en la psique. Yo-Yo Boing! es una búsqueda de la psique y es una guerra constante cultural con un americano  que se ofende por cosas que no me ofenden a mí—como señalar con mi dedo.  Y ahí había una carga cultural que no es la mía así que voy a afirmar mi carga cultural, contestándole.

Los puertorriqueños son maestros en entender, to understand, stand under the stand.  Estamos debajo, trying to understand this power structure that is on top of us.  My new book is about changing perspective from the point of view of the colonizer to the point of view of the colonized.

BERB: Ésa es la condición, uno entiende más al otro que lo que entienden a uno. 

 GB: Sí. En United States of Banana también hay una pelea entre dos yo.  El anglosajón y el latino.  “Si Segismundo siente pesar, Hamlet se inquieta” es el epígrafe que tomo de Darío. Estoy siempre en conversación con Darío y con Neruda y Vallejo.  Pero también con Shakespeare y Eliot.  Y por eso caso a Gertrudis, madre de Hamlet, con Basilio, papá de Segismundo. Y en el sótano de Lady Liberty vive Segismundo, puertorriqueño, en un calabozo, encerrado por el pecado de haber nacido.”

Links:

http://www.ny1noticias.com/content/principales/pura_politica/149439/giannina-braschi-habla-de-su-novela–united-states-of-banana-

 http://www.youtube.com/watch?v=p5UdS8DI-ks&feature=related

 http://www.revistacruce.com/letras/el-yo-yo-en-los-estados-unidos-de-banana.html

Novela de Braschi fantasea con un mundo ideal para hispanos

ImageNUEVA YORK (AP) — La imaginación sin límites de Giannina Braschi queda plasmada en su libro “United States of Banana”, una novela en la que inmigrantes latinoamericanos reciben pasaportes estadounidenses, se mezclan con personajes como Hamlet y declaran la independencia de Puerto Rico.

Esa mezcla de fantasía, humor sarcástico y lenguaje sin tapujos se hace notar en las aproximadamente 300 páginas del libro, que se venderá internacionalmente a partir del 8 de noviembre.

“Mi fantasía nace de ser inútil en un mundo tan práctico”, explicó esta semana la escritora puertorriqueña durante una entrevista con The Associated Press (AP).

Braschi tardó 10 años en escribir “United States of Banana” y relatar un mundo caótico posterior a los ataques del 11 de septiembre del 2001. En la novela explora la vida de los 50 millones de hispanos en Estados Unidos, el estatus político de Puerto Rico y la relación política y comercial entre América Latina y Estados Unidos.

A través del personaje de Hamlet, creado por William Shakespeare; Zaratustra, del escritor alemán Friedrich Nietzsche, y un político boricua llamado Segismundo que está encerrado en las mazmorras de la Estatua de la Libertad, Braschi explora la caída del imperio norteamericano y la llamada “liberación” de los hispanos.

“Hablo de la inconformidad de la gente. Todos estos que protestan en Wall Street ahora… esa inconformidad yo la sentí mucho antes. Casi me siento como una profeta porque lo sentí. Yo iba caminando por las calles y escuchaba sus voces, escuchaba lo que la gente estaba pensando y lo escribí así mismo”, dijo la autora sentada en una silla roja de su moderno apartamento de Manhattan.

La novela publicada por Amazon Crossing y ya disponible digitalmente para Kindle es la primera en inglés de Braschi, también autora de “Yo-Yo Boing!” (1998) en español e inglés, y “El imperio de los sueños” (1988), en español.

La escritora, de risa fácil y sonrisa amable, ha impartido cursos de literatura en las universidades de Rutgers, en Nueva Jersey, y el City College de Nueva York, entre otras. El 1ro de diciembre leerá fragmentos de la obra en el Instituto Cervantes.

Braschi vivía muy cerca de la llamada zona cero de Manhattan en septiembre del 2001 porque se dedicaba a estudiar los simbolismos de la Estatua de la Libertad y quería ver el monumento a menudo. Tras los atentados, la autora se inspiró para analizar las olas migratorias que han llegado a la ciudad y la relación de las anteriormente llamadas “repúblicas bananeras” con Estados Unidos.

“El mundo lo que necesita ahora es significado. Una nueva espiritualidad”, manifestó. “Estamos buscando sentido a la vida porque nos sentimos vacíos y ese libro te da eso. Es como una guía espiritual de lo que te ha oprimido y de cómo liberarte”.

La boricua hace continuas referencias a su isla, describiendo la opción “wishy” como la independencia de Puerto Rico, la opción “wishy-washy” como el Estado Libre Asociado, y la posibilidad “washy” como la estadidad que convertiría la zona en el estado 51 de Estados Unidos. Braschi intenta aquí expresar la necesidad de dejar que los puertorriqueños averigüen lo que quieren y tomen su propio camino.

La escritora se convierte también en protagonista de la novela, hablando a veces en primera persona, y transformando a Hamlet y Zaratustra en inmigrantes hispanos cuya misión es liberar a Segismundo de las mazmorras de la Estatua de la Libertad. Pero para Braschi, “United States of Banana”, al igual que sus previas obras, no es sólo una historia que contar.

“En realidad no son libros, son etapas en mi vida”, explicó. “El recorrido de esas etapas; como la pintura negra de Goya y la pintura azul de Picasso”.

Claudia Torrens

Autora busca la libertad en la palabra

“United States of Banana”, lo nuevo y controversial de la boricua Giannina Braschi

November 24, 2011|Por Juan Carlos Pérez-Duthie, Especial para El Sentinel

El término vanguardia le sienta muy bien a la escritora, poeta y académica Giannina Braschi. Porque tan polifacética ha sido en su manera de escribir como variada su vida.

 

Braschi, nacida y criada en el seno de una familia de abolengo en Puerto Rico, de jovencita cantó en el Coro de Niños de San Juan, fue campeona de tenis, y luego modelo. En 1970, cursó estudios en literatura comparativa en Europa, y en 1974 se mudó a Nueva York, donde completó un doctorado en letras hispánicas.

Desde entonces, Nueva York ha sido el hogar de esta escritora puertorriqueña que uno pensaría se hubiera dedicado a oscuros análisis literarios. Por el contrario. En 1998, sorprendió con un libro de corte experimental escrito en español, ingles y Spanglish, llamado Yo-Yo Boing! El nombre hacía referencia a un famoso comediante de Puerto Rico apodado igual. Nada aparentemente más lejano a los trabajos que Braschi hizo en los 80 sobre Cervantes, Bécquer, García Lorca y otros gigantes de la literatura en español.

El sello editorial Amazon Crossing (de la compañía Amazon), ha reeditado ese libro, otro libro anterior, y sacado su más reciente, United States of Banana, en inglés, publicado a principios de noviembre.

“Es un híbrido, una mezcla de géneros”, dice sobre el nuevo texto, dividido en dos secciones, y cuya segunda estudia la relación entre Estados Unidos, Puerto Rico, y Latinoamérica, o el norte y el sur. “La primera parte se llama Ground Zero, pero en realidad, es como una continuación de Yo-Yo Boing! Todo esto es como una épica, en la que un libro empieza donde el otro acaba. Ground Zero es lo que pasó antes, para llegar a United States of Banana“.

La primera sección surge de que Braschi vivía en el bajo Manhattan, a dos cuadras de donde tuvieron lugar los ataques terroristas del 11 de septiembre en las Torres Gemelas. “Yo vi toda la destrucción”, recuerda.

La destrucción de lo que aconteció en Nueva York le hizo ver la realidad del mundo de otra manera, por lo que el libro refleja corrientes de acción y pensamiento que hoy se están viendo manifestadas en las protestas del movimiento Occupy Wall Street y su repudio hacia la avaricia y los bancos. Pero para Braschi, hay también formándose un nuevo esquema político mundial.

“Me di cuenta que los poderes estaban cambiando, que se están abriendo nuevos caminos”, considera. “Sentí lo que estaba pasando en las calles, mucha gente caminando que no tenían voces, que nunca se expresaban, y esas palabras se están expresando ahora poco a poco”.

Esas palabras las expresa Braschi a través de sus personajes en las páginas de este libro a veces humorístico y a veces denso, en el que hace pronunciamientos que pueden resultar controversiales, hasta incendiarios, para algunos. Como que el imperio está cayendo, o que la revolución ya era hora que se manifestara, que el nativo se está convirtiendo en extranjero, y que la Estatua de la Libertad se convirtió en criminal de guerra.

“Es un análisis, pero también un manifiesto político estético”, explica. “Los personajes han nacido dentro de mí”, prosigue. “Son Zaratustra el filósofo, porque tengo a un filósofo por dentro. Tengo a un actor y poeta que es Hamlet; yo, porque es mi propia historia la que estoy contando; y Segismundo, que es el que va a manifestar la voz de las masas”.